Cómo tomar CBD para el dolor

Cada persona reacciona de forma distinta al CBD. Es conveniente pasar por unos días de experimentación y testeo antes de encontrar la pauta ideal para cada usuario. Por ese motivo se recomienda seguir un protocolo de incremento paulatino de la dosis, mediante el cual se probará inicialmente una dosis baja y se irá incrementando gradualmente hasta obtener el efecto desesado. 


Fase 1

Dosis recomendada:
19mg de CBD por día

Gotas en función de la concentración de CBD:

CBD 2-3%: 17 gotas al día repartidas equitativamente entre las comidas

CBD 5%: 8-9 gotas al día repartidas equitativamente entre las comidas

La pauta de la fase 1 se debería de seguir durante 1 semana. En caso de no obtener el efecto desesado en ese tiempo se recomienda pasar a la fase 2.


Fase 2

Dosis recomendada:
39mg de CBD por día

Gotas en función de la concentración de CBD:

CBD 2-3%: 32 gotas al día repartidas equitativamente entre las comidas

CBD 5%: 16 gotas al día repartidas equitativamente entre las comidas

La pauta de la fase 2 se debería de seguir durante 1 semana. En caso de no obtener el efecto desesado en ese tiempo se recomienda pasar a la fase 3.


Fase 3

Dosis recomendada:
59mg de CBD por día

Gotas en función de la concentración de CBD:

CBD 2-3%: 48 gotas al día repartidas equitativamente entre las comidas

CBD 5%: 24 gotas al día repartidas equitativamente entre las comidas

En caso de necesitar un mayor efecto al finalizar la fase 3, se recomienda subir la dosis de forma gradual 5mg (entre 1 y 2 gotas de CBD 5%) cada semana hasta obtener el efecto deseado.

Aceite de CBD para el dolor y la inflamación

Para muchas personas sufriendo de dolor crónico, el cannabidiol o aceite de CBD se ha afianzado como una solución natural para la reducción del dolor. El CBD, compuesto que se encuentra en la planta de marihuana, es ampliamente considerado como una medicina alternativa para el dolor para tratar patologías tales como el dolor de espalda, la artritis de manos, la artritis reumatoide, así como para el tratamiento de otros tipos de artritis. 

El uso de cannabis ha existido desde hace siglos en muchas culturas, muy especialmente la china. Se sabe que el aceite de CBD puede ayudar a aliviar el dolor. Además, se sabe que el aceite de CBD promueve un sueño profundo, por lo que se usa muy comúnmente para tratar problemas de sueño relacionados con el dolor crónico. 

Es importante destacar que muchos aceites de CBD no contienen tetrahidrocannabinol, también conocido como THC. Este es el compuesto responsable de causar los efectos psicoactivos de la marihuana. A diferencia del THC, el cannabidiol (CBD) no es psicoactivo y por lo tanto no genera efectos intoxicantes. 

¿Para qué tipo dolor se usa el aceite de CBD?

El CBD se usa típicamente para el dolor crónico. El dolor crónico es una patología muy extendida, especialmente en personas de edad más avanzada. Es una condición que incrementa el gasto sanitario muy significativamente y tiene un fuerte efecto sobre la productividad laboral. Los tipos de dolores más comunes son:

Dolor asociado al cancer

Dolor por fibromialgia

Dolores de cabeza

Dolor neuropático

Migraña

Dolor de espalda

Dolor causado por esclerósis múltiple 

Normalmente se prescriben fármacos OTC para dichas patologías (tales como los antiinflamatorios no esteroideos o los opiáceos), pero, debido a los importantes efectos secundarios ligados a estos medicamentos, tales como hepatotoxicidad (daño del hígado) o adicción, cada vez se recurre más a tratamientos alternativos naturales y más seguros, como el aceite de CBD.

Beneficios del aceite de CBD para el dolor y la inflamación. Artritis reumatoide y otros usos

Aún se está investigando cuál es el mecanismo detrás de la reducción del dolor causada por el CBD. Los estudios más recientes apuntan a que este efecto viene mediado por una interferencia del CBD con el sistema endocanabinoide. Entre muchas otras funciones, el sistema endocanabinoide regula la forma en que experimentamos el dolor. 

Además, se ha demostrado que el CBD es también muy efectivo tratando el dolor cuando es aplicado de forma tópica sobre la zona afectada, no solo cuando se administra de forma oral. Por ese motivo, además de aceite de CBD, es muy efectivo el uso de cremas de CBD o pomadas de CBD para el dolor. Ambos formatos son populares y no hay consenso sobre qué tipo de CBD es mejor o más efectivo; esto suele depender de la idiosincrasia de cada persona. 

Varios estudios también han demostrado que el CBD tiene actividad antiinflamatoria, lo que contribuye al efecto analgésico del CBD (reducción del dolor). Por ese motivo, el CBD puede ser efectivo contra patologías inflamatorias como la artritis reumatoide, entre otras. De todos modos, es importante destacar que el CBD es útil contra dolores de carácter no inflamatorio, como el dolor causado por artrosis, entre muchos otros. 

Aceite de CBD para el dolor neuropático

Los estudios también indican que el CBD es útil para tratar el dolor neuropático. El dolor neuropático es una forma de dolor causada por lesiones o daño en el sistema nervioso (sistema somatosensorial). Este tipo de dolor es generalmente intenso y muy molesto, dado que proviene de una fuente que es difícil de señalar por parte del paciente y difícil de detectar y tratar por parte del médico, a diferencia de un dolor muscular u óseo. El dolor neuropático es una enfermedad que se presenta comúnmente junto con la diabetes o la esclerosis múltiple. Las personas con dolor neuropático se suelen tener que medicar con opiáceos o anticonvulsivantes; estos dos tipos de fármacos tienen muchos efectos secundarios. Es por ese motivo que el CBD supone una alternativa natural muy interesante que se está empezando a usar ampliamente. 

Efectos secundarios del CBD en el tratamiento del dolor

La falta de estudios consistentes sobre los efectos secundarios del CBD en el tratamiento del dolor hacen que la información sea limitada. También se cree que tanto el tipo de efecto secundario como su intensidad viene en gran parte dictada por la cantidad de THC (el otro cannabinoide pincipal en la marihuana) que contenga el producto de CBD que se está analizando. 

Teniendo en cuenta que el CBD es administrado muy comunmente con THC, estos serían los efectos secundarios más destacables en el tratamiento del dolor: 

Cambios en el apetito (hambre), ligera ansiedad, temblores, mareos, náusea o vómitos, presión arterial baja, diarrea, xerostomía (boca seca) y confusión.  

También se sabe que el CBD puede interaccionar con otros medicamentos. Los fármacos típicos con los que puede interferir el CBD son los que compiten por la misma enzima hepática que se encarga de su metabolismo. Ejemplos de dichos medicamentos son la morfina, el fentanilo, algunos antiepilépticos como la clozapina, las benzodiazepinas (como el diazepam o el lorazepam) y los barbitúricos como el pentobarbital, entre muchos otros. 

En los casos en que el CBD se aplique de forma tópica, el CBD puede llegar a causar irritación en la piel, aunque éste no es un efecto secundario frecuente y es de caracter ligero.